miércoles, 22 de diciembre de 2010

La típica lista de lecturas de fin de año

La parte buena de empezar un blog a finales de año es que puedes publicar una entrada con el top-ten del año. En este caso, publico los 10 libros que más me han gustado de las decenas (sí, vale, lo confieso) que he leído a lo largo de este 2010 -bueno, son más de 10... pero ya lo dicen que todo es relativo, ¿no?- Manos a la obra (imaginad la voz de un Tony Aguilar, o un locutor similar, al leer la lista):

- Con el número 10, last but not least, Tragados por el abismo. La historieta de aventuras en España. Se trata de una monumental obra del teórico de la historiera Pedro Porcel Torrens, un verdadero genio que, para variar, no tiene la repercusión que merece en nuestro país. El libro es un recorrido histórico por el género de aventuras en los tebeos españoles y una verdadera muestra de que el cómic, la historieta gráfica, también es cultura. Nunca he podido entender cuál es el motivo que lleva al común de la gente a llamar friki al lector de cómics y, en cambio, considerar cultura a la copla...

- Subiendo al puesto número 9 tenemos a un libro que no tiene nada de novedad aunque siempre se le pueden sacar nuevas lecturas: El horror sobrenatural en la literatura del genio del terror, el señor Lovecraft. Verdadero creador de algunas de las páginas que más me han erizado el vello y que, gracias a Valdemar y a Juan Antonio Molina Foix, podemos leer en una edición que es un verdadero lujo.

- Nos plantamos en el 8 sin dejar de visitar el catálogo Valdemar (una de mis editoriales preferidas tanto por el contenido como por la presentación de sus títulos). Antonio José Navarro nos presenta Las sombras del horror. Edgar Allan Poe en el cine. Una joya que debe ser admirada junto con las películas a las que se hace referencia.

- El mágico número 7 tiene como dueño al gran Hazael G. y su revisión de la peste negra que lleva por título La Muerte Negra. Si queréis leer algo más sobre este libro, podéis hacerlo en la reseña que publiqué hablando de este libro y de La Peste Negra. Pronto, lejos y tarde del gran escritor Luis Miguel Guerra. De hecho, toda la línea Z de Dolmen Editorial merecería estar en la lista... aunque, en ese caso, no habría sitio para nadie más.

- Leyendo, leyendo llegamos al número 6 y, con él, a una de las mejores antologías que he tenido la suerte de leer este año, de la mano de Salto de Página nos llegó Perturbaciones, una verdadera prueba de que la literatura fantástica está viva y bien viva en nuestro idioma. Los antologados, como siempre suele ocurrir, son fruto de una decisión subjetiva (aunque, seguramente, también el número de páginas puede haber marcado alguna que otra exclusión de última hora); a pesar de todo, coincido con buena parte de la decisión: Juan Pedro Aparicio, Elia Barceló, Cristina Fernández Cubas, Fernando Iwasaki, Ignacio Martínez de Pisón, José María Merino, Miguel Ángel Muñoz. Ángel Olgoso, Julia Otxoa, Félix Palma, Pilar Pedraza, Cristina Peri Rossi, David Roas... Ojead (y hojead) cualquier libro de los autores citados y descubriréis universos fantásticos inigualables.

- En mitad de la tabla debo poner una verdadera rareza en este mundo tan hiperactivo en el que nos ha tocado vivir, en el que lo que ha pasado hace 10 minutos ya es viejo y no merece la pena prestarle la más mínima atención siquiera. Siruela, una vez más, va contracorriente y edita La urna sangrienta, una vieja historia (la primera edición es de 1834, para los que dicen que el género no casa con la profunda impronta realista que supura este país por todos sus poros literarios y no literarios) gótica española con un malvado y siniestro conde de Scianella, obra de Pascual Pérez y Rodríguez. La publicación además cuenta con la magnífica edición que ha hecho de la obra Miriam López Santos y un prólogo de Luis Alberto de Cuenca, otro de los grandes nombres de mi altar de preferencias. Evidentemente, no vayáis a buscar en este libro a Stephen King ni a Clive Baker, pero poned el punto de mira en Horace Walpole o en Ann Radcliffe y os aseguro que no os defraudará en absoluto.

- Otra antología en este caso de vampiros ocupa la cuarta posición. Que nadie se extrañe por ello, no he sido abducido por el fenómeno crepuscular de los vampiros diamantinos y vegetarianos, pero es muy difícil no situar en mi top-ten particular a ningún no-muerto cuando se está realizando una tesis doctoral sobre vampiros... La antología La sangre es vida llega de la mano de Mandrágora y, para los que alberguen dudas sobre su nivel literario, viene apadrinada por NOCTE, la Asociación Española de Escritores de Terror. Entre las narraciones antologadas encontramos: ‘El hombre de la pala’, de Alfredo Álamo; ‘La plaga’, de Juan Díaz Olmedo; ‘La sed del Dios de la lluvia’, de Sergio Mars; ‘El sabor de la buena tierra’, de J. M. Tamparillas; ‘‘Víctimas inocentes’, de David Jasso; ‘Al caer la noche’, de Santiago Eximeno; ‘Siempre en mi recuerdo’, de Marc R. Soto; ‘Reina de Sangre’, de David Mateo; ‘La belle dame sans merci’, de Elia Barceló o ‘Viviendo con el tío Roy’, de Nuria C. Botey. Adelante, ¡leed y disfrutad con los vampiros de Nocte!

- En tercer lugar (y para jugar con los números) situo la tercera y definitiva antología de mi lista. Una vez más, es la editorial Salto de Página quien nos ofrece el manjar. Aquelarre es una brillante antología del cuento de terror español actual y un auténtico festín para los amantes del género. La nómina de autores es impecable... ¿No os lo créeis? Juzgad vosotros mismos: Alfredo Álamo, Juan Ramón, Biedma, Emilio Bueso, Matías Candeira, Santiago Eximeno, Cristina Fernández Cubas, David Jasso, José María Latorre, Alberto López Aroca, Lorenzo Luengo, Ismael Martínez Biurrun, Ángel Olgoso, Félix Palma, Pilar Pedraza, Juan José Plans, Miguel Puente, Marc R. Soto, Norberto Luis Romero, Care Santos, José Carlos Somoza, José María Tamparillas, David Torres, José Miguel Vilar-Bou y Marian Womack.

- En segundo lugar otra de mis debilidades confesables: David Roas y sus Distorsiones (Páginas de Espuma). Para saber qué podéis encontrar en sus páginas le cedo la palabra a Fernando Iwasaki: "Distorsiones de David Roas es una summa de la literatura fantástica y un cruce entre la Frikipedia y el Necronomicón. Ni Woody Allen y Groucho Marx escribiendo juntos para Twilight Zone habrían urdido una historia mejor que Das Kapital o Locus Amoenus. Los cuentos de David Roas son una suerte de pienso de astronauta: minúsculas croquetas literarias de arroz con Poe y fibra borgeana, que mantienen el pelo Wilde y resultan ideales para hacer Kafka en el espacio". Si todavía no os he convencido, podéis probar de leer mi reseñita (en catalán, en la página 21).

- Y, finalmente, la obra que más me ha impactado en este 2010 no es una sino tres (permitídme la trampa). Se trata de la tres obras publicadas en castellano sobre vampiros del gran David Wellington. Las obras 13 balas, 99 ataúdes y Vampiro Zero son verdaderas revisiones del mito del vampiro para los lectores del siglo XXI sedientos de no-muertos de afilados colmillos y sed de sangre... vamos, de vampiros de verdad. Wellington nos demuestra una vez más que es uno de los mejores escritores de terror contemporáneos (hable sobre zombis, hombres-lobo o vampiros), una apuesta segura. Como dato personal, añadiré que aplaudo que Timun Mas haya decidido regalarnos la tetralogía vampírica de la que ya hablé en su día en Fantasymundo y, como en esa ocasión, no pienso destripar qué pasa en las obras ni cómo culmina la saga.

Como en esta mansión las reglas se han hecho para incumplirlas, añadiré una coda a la lista: American Vampire. Un cómic vampírico a seis manos: Scott Snyder, Rafael Albuquerque y... Stephen King. Si se me permite un punto de quisquillosidad, la edición americana es más bonita y el papel me gusta más; no obstante, he disfrutado con las dos ediciones. Ahora es vuestro turno, ¿habéis leído estas obras? ¿Os han gustado? Ahora callo yo y os cedo la palabra, proponed vuestra lista de libros de terror del 2010.

No hay comentarios:

Publicar un comentario